La palabra móvil está en su punto álgido, nunca antes se le había dado tanta importancia y se le habían asociado tantos sustantivos. Si existía un Marketing online, ahora existe un Marketing Móvil, si existía la web tradicional ahora lo hace la web móvil y por supuesto si existe el comercio electrónico también tiene su correspondiente adjetivo móvil a su lado.

El mercado de las aplicaciones asociadas a este tipo de dispositivos está en un boom permanente y se pueden encontrar aplicaciones para prácticamente cada aspecto de la vida diaria de cualquier persona: aplicaciones de ocio, de organización personal, de lectura, prensa, bancarias, de bolsa … y era cuestión de tiempo que alguien o varios alguien pusieran en marcha aplicaciones que permitan a los usuarios realizar pagos y cobros desde sus terminales inteligentes.

Hace un par de meses escribíamos un artículo sobre este tipo de cuestión, describiendo someramente que eran este tipo de pagos y los tipos y modalidades. Desde entonces, hemos percibido que las alternativas existentes en este tipo de mercado han crecido exponencialmente y hemos descubierto como estas nuevas de pago se van haciendo realidad, como por ejemplo en el caso de la alianza entre las cafeterías Starbucks y la operadora de pagos móviles Square, que se ha saldo con un notable éxito de ventas arrojando números cercanos a los dos millones dólares en transacciones de pago móvil. Nada del otro mundo teniendo en cuenta el volumen de la compañía, pero suficientemente relevantes como para darle confianza al sistema.

Como en casi todas las innovaciones tecnológicas, en un principio todo lo que sale a la luz son las ventajas y avances que aportan, pero una vez pasado el boom del estreno también aparecen análisis que dejan al descubierto algunos de sus puntos flacos.

En este artículo pretendemos hacer capítulo de lo bueno y lo malo de este emergente sistema de pago vinculado a nuestros dispositivos inteligentes que nos acompañan durante casi todas nuestras horas de actividad.

Datos positivos:

  • Los avances tecnológicos de los nuevos y futuros terminales inteligentes servirán de gran ayuda a la implantación global de los sistemas de pago móvil, entre ellos, los avances en la biométrica, que permitirán incrementar la seguridad de este tipo de pagos asociando la huella dactilar del usuario a la seguridad de su cuenta, por ejemplo. Hay rumores de que Apple ya está trabajando en ello.
  • Los terminales y sus sistemas operativos ya llevan integradas aplicaciones como por ejemplo Passbook en el nuevo iOS, Google Wallet o las tecnologías NFC ( near field communications )  que están pensadas para potenciar este tipo de sistemas de pago. Los creadores de nuevos sistemas de pago móvil ya están investigando la manera de integrar sus tecnologías con la del gigante de Cupertino y demás grandes desarrolladores.
  • Las nuevas capacidades de pago de estas aplicaciones van mucho más allá de las que proporciona la tarjeta de crédito, puede cambiar por completo la experiencia de compra.
  • Según muestran las estadísticas los usuarios cada vez se sienten más confortables centralizando sus asuntos en un mismo dispositivo y esto es un buen dato a la hora de hablar de pagos móviles.
  • El 48% de los encuestados en Estados Unidos están interesados en este tipo de formas de pago. Frente al 27% del año pasado.
  • Una buena aplicación de pago móvil te permite llevar todas tus tarjetas integradas en un solo sistema, y así procesar varias opciones de pago que sean más convenientes para el usuario, como ya vimos en el caso de Kuapay , por ejemplo en el anterior artículo sobre esta temática.
  • Los terminales móviles inteligentes pueden mejorar sustancialmente la interacción entre vendedores y compradores, yendo más allá del mero pago. Mejorando la relación y el soporte al cliente a través de las redes sociales.
  • Casi todas las grandes compañías como Google, Apple o Ericsson incluyen ya soluciones de este tipo, lo que indica que en un futuro muy próximo estarán al alcance de todo el mundo.
  • En cinco años, se espera que más de un trillón de transacciones se realicen a través de pagos y cobros móviles, según IDC Financial Insights.

Parte negativa:

  • Sin duda, uno de los mayores fantasmas que planean sobre este tipo de pagos es la seguridad. Los teléfonos inteligentes almacenan ya tal cantidad de información personal relevante que la pérdida o el robo de los mismos puede suponer una catástrofe y esto sin duda afecta a los pagos móviles. Perder el teléfono de la forma que sea puede suponer un problema muy similar o superior a perder una tarjeta de crédito.
  • Antes si perdías tu tarjeta podías solucionar el problema por teléfono, pero ¿que pasa si tu tarjeta de crédito está dentro de tu teléfono y lo pierdes?, el problema se duplica. Esto puede echar atrás a muchos potenciales clientes.
  • Como todo lo digital, estos sistemas están  bajo la observación de todo tipo de hackers. Los sistemas de protección se perfilan como algo fundamental a la hora de generar confianza y alejar miedos en los usuarios sobre este tipo de sistemas.
  • Por otro lado, la conveniencia y comodidad, mientras este tipo de métodos de pago sean más complicados de usar que los ya existentes, no encontraran su espacio frente a ellas. Para que estos sistemas sean universales deben avanzar mucho en este aspecto.
  • En cuanto a los comercios o empresas que aceptan este tipo de pagos, también nos encontramos con algunas barreras, como son las tasas transaccionales, que serán muy similares a las que nos encontramos con las tarjetas de crédito si no mayores. Hecho este que lleva aún hoy día a pequeños negocios a la no aceptación de las mismas como forma de pago, al no resultar rentables en pequeños pagos. No cabe duda de que si esto avanza al ritmo que lo está haciendo los vendedores acabarán entrando por el aro, pero ¿a que precio?.
  • Sirva como cifra que por ejemplo en USA hay casi 15 millones de pequeños negocios que no aceptan más que pago en efectivo.
  • Los vendedores deberán añadir a sus sistemas de cobro aquellos que estén pensados para estos tipos de pagos, lo que vuelve a ser un coste adicional que solo se verá compensado con la utilización masiva por parte de los clientes. Ya existen compañías como iZettle, que ofrecen soluciones de este tipo, integrando los lectores de tarjetas en tabletas o teléfonos, permitiendo prescindir de los terminales proporcionados por la entidades bancarias.

Estas son algunas de las ventajas y desventajas que a primera vista surgen a la hora de analizar este tipo de forma de pago que se perfila como la siguiente gran revolución desde las tarjetas de crédito. En sucesivos artículos iremos profundizando en este tipo de apicaciones, realizando comparativas entre distintas plataformas.