En tiempos de crisis, cualquier ayuda es bienvenida, sobre todo cuando los bancos cierran sus líneas de crédito y un importante porcentaje de la población se encuentra desempleada.

Aquellos que son investigadores, artistas de cualquier tipo o emprendedores de toda índole se vieron apoyados de un tiempo a esta parte por el Crowdfunding, presentando sus proyectos online y solicitando la colaboración de los demás a la escala que cada uno pudiera para apoyar su idea y hacerla realidad. Muchos se han beneficiado de esta solidaria iniciativa y muchas cosas de las que disfrutamos hoy día sencillamente no se podrían haber hecho realidad sin la financiación colectiva.

El gobierno español, en su batería de propuestas económicas ha decidido poner límite a este alternativo modo de financiación en un nuevo anteproyecto de ley en el que pretende limitar la aportación a 3000 euros por proyecto o 6000 euros por plataforma. Desde Moncloa se han dado vagas explicaciones sobre los motivos de esta revisión y recorte, entre ellas “impulsar una nueva herramienta de financiación directa de proyectos empresariales en sus fases iniciales de desarrollo y proteger a los inversores” o “hacer más accesible y flexible la financiación a las pymes y, en particular, sentar las bases para fortalecer las fuentes de financiación directa” alegando que es una forma de financiación totalmente desregulada.

Lo que si que está muy claro es que de llevarse a cabo esta normativa el mundo más perjudicado sería el de la cultura y la investigación en todas su formas y las plataformas que han surgido como lanzaderas de proyectos Crowdfunding como Kickstarter, por ejemplo , se verán muy dañadas en nuestro paíss a medio plazo.

Según el informe de la Red Europea de Crowdfunding (ECN), hay tres tipos de financiación colectiva:

  • El modelo de préstamos

Una persona presta dinero a un proyecto y su recompensa consiste en recuperar el valor económico. También incluye intereses, por lo que el financiador recibe algo más de lo que prestó. Un ejemplo de este modelo de préstamos sería Comunitae.
esta forma de microfinanciación  incluye la fórmula de pagar una cantidad determinada de dinero para comprar un producto que aún no ha empezado a producir rendimiento, también conocido  como modelo de préstamos preventa.

  • Modelo de donaciones o recompensas

Las personas aportan dinero a un proyecto y reciben una contraprestación, que pueden ser bienes tangibles  o bienes intangibles. Este es el modelo de crowdfunding más común en España, practicado por plataformas como Verkami o Lánzanos.

Modelo de inversión en capital a través de microaportaciones. Según indica ECN, este modelo no es viable en España ya que requiere una mayor adaptación. En nuestro país se practica un sistema de cooperación entre individuos y empresas, a través del cual un participante aporta una cantidad de dinero para llevar a cabo una actividad, comercio exterior o negocio. Todos los participantes se beneficiarían de los beneficios o les perjudicarían las pérdidas -en su caso-, en las proporciones acordadas.