¿Qué pasa si tengo problemas auditivos y no empleo la función de voz del teléfono, sino que únicamente lo utilizo para enviar texto?.

Esta pregunta se lanza en la entrada Teléfono de contacto en un formulario web donde se indica el problema que puede surgir a la hora de pedir de forma obligatoria un teléfono de contacto para completar un proceso de compra en Internet.

En el colectivo de las personas con problemas de audición nos encontramos con una incómoda situación ya que tenemos 3 posibilidades y todas ellas negativas para nuestro desarrollo y autonomía personal:

1. Rellenamos la casilla del teléfono poniendo nuestro móvil, lo que implica que, cuando nos hagan la llamada no la vamos a coger, por nuestro déficit auditivo, a no ser que tengamos a alguien en ese instante que quiera hacer el favor de cogernos la llamada, en cuyo caso no tenemos la intimidad ni la libertad de realizar el intercambio de información de forma directa como los oyentes.

2. Dejar el teléfono de un familiar, amig@, etc. En este caso se atenta a nuestro derecho a la autonomía e independencia. Ya que cuando se produzca la llamada, la empresa o la entidad informará a esta persona y luego nos transmitirá la información pero no podremos intercambiar información, ampliarla o aclarar dudas puesto que la llamada ya se realizó a esta otra persona.

3. No dejar ningún teléfono y desistir de nuestra acción, que es lo que muchas veces ocurre por los dos motivos anteriormente mencionados.

Webs, formularios y documentos accesibles