Desde este espacio llevamos mucho tiempo proporcionando contenidos que ahondan en la necesidad de las empresas de actualizar su presencia online. Como ya hemos comentado largo y tendido, la página web tradiconal como escaparate empresarial se queda corta a la hora de aprovechar todas potencialidades que la red ofrece hoy en día.

No cabe duda que la presencia en móviles es uno de los puntos fuertes, pero también lo es una estrategia adecuada en redes sociales adaptada a nuestros días.

Desde el comienzo de la implantación de las redes sociales hasta hoy mismo las cosas han cambiado bastante. En un principio, el mundo empresarial se lanzó directo a la piscina de la sociabilidad, sin saber muy bien cómo funcionaba el asunto, ni que posibilidades reales tenía. En los comienzos del fenómeno, Facebook, Linkedin y Twitter se presentaban como plataformas gratuitas en las que las marcas podían atacar al cliente directamente, conversar con él y convencerle para comprar su producto por el asombroso presupuesto de cero euros.

Esta bonita utopía pronto demostró no ser del todo cierta, se requerían personas cualificadas específicamente para llevar a cabo la actividad de gestionar esas redes, el denostado Community Manager, un señor milagroso que contribuiría a hacer oro de la  interacción con el cliente, eso sí , cobrando.

Por otro lado, las propias redes pronto detectaron sus plataformas como fuentes de negocio. La gratuidad sigue ahí, pero si quieres que tu página funcione ‘mejor’ debes pagar. En el caso de Linkedin y Facebook.

¿Que está pasando actualmente?, pongamos por ejemplo Facebook, cualquier empresa puede crear su perfil de forma gratuita, hasta aquí bien. Según pasa el tiempo, Facebook va restringiendo el alcance de tus publicaciones gratuitas, no todo lo que publicas en tu perfil llega a todos tus seguidores directamente, la posibilidad de impulsar tus publicaciones con dinero cada vez se presenta más notoriamente en la página, incluso nada más abrir tu perfil te encuentras con un detalle de cuanto te costaría al día ‘Impulsar tu página’.

Ya no solo hace falta un Community Manager, también hace falta gastarse dinero en anuncios. Ante esta disyuntiva, muchos prefieren gastar la mínima partida de presupuesto en promocionar la página y que un becario se dedique a los contenidos.

Con lo que se pierde mucha calidad en el servicio: Error.

Algunas cosas a tener en cuenta:

  • Respecto a la estrategia, sin estrategia las redes no funcionan, se requiere pensar que es lo que se va a publicar en cada red, a qué horas, con qué frecuencia, con qué contenidos. Se debe tener muy en cuenta que cada red tiene su lenguaje y sus códigos, que cada red es para un tipo de persona. Hay que trabajar cada red por separado y estar presente en aquellas más adecuadas a nuestro tipo de negocio. Algunos necesitarán Facebook, algunos no. Lo que esta claro es que todas las empresas deben tener presencia 2.0.
  • Respecto a los contenidos, muchas empresas utilizan los perfiles en redes sociales como si fueran una extensión de su departamento comercial, con el objetivo directo de vender. Esta demostrado que al usuario de redes sociales no le gusta que le vendan por este canal y tampoco le gusta que le inserten anuncios sin permiso en su perfil. ( efecto colateral de impulsar tu página con anuncios )
  • Se necesita generar contenido de utilidad para  los clientes ya sea propio o de terceras partes, esta comprobado que funciona mucho mejor una foto curiosa de tu producto que una llamada directa a la compra. La inversión en un Gestor de las redes de tu empresa es fundamental a la hora de asegurar la calidad del contenido, es una inversión necesaria.
  • Respecto a la conversación, la mitificada conversación empresa cliente casi nunca termina de llevarse a cabo, es muy complicado que los clientes interactúen en los posts si el contenido no es de su agrado y aun así, los niveles de participación son todavía muy bajos.
  • Respecto a los seguidores, cada vez es más complicado generar seguidores si no se hace una inversión  publicitaria en la plataforma. Con menos de 200 seguidores, la eficacia de cualquier red social es casi nula, conseguir 1000 seguidores se presenta como  una labor a medio, largo plazo y subir de las cuatro cifras se presenta como algo casi utópico en menos de dos años si no te gastas el dinero en anunciarte. Si tu empresa está estancada en redes en este aspecto no es mala idea dedicar una partida del presupuesto publicitario a empujar un poco tu perfil de marca. Comunidades inferiores a 1000 seguidores no sirven para mucho en términos rentabilidad. Conseguir esa cifra de seguidores se presenta como un objetivo fundamental que sólo gastándose el dinero se puede conseguir en poco tiempo.

Resumiendo, las redes sociales son necesarias, pero apostando dinero en ellas, ya no son esa panacea gratuita que nos mete en casa de los clientes, tenemos que saber llamar a la puerta antes de entrar como los bomberos. No es lo que prometían pero hay que estar ahí, aunque sea pagando.