Ayer por la noche, a última hora nos acostábamos con otra gran noticia tecnológica, la compra del sistema de mensajería instantánea más exitoso, Whatsapp por el gigante de las redes sociales, Facebook.

Esta compra se produce meses después de que Zuckenberg se hiciera con Instagram en un intento de meter la mano en las exitosas redes sociales basadas en imagen con Pinterest a la cabeza. Por una suma astronómica igualmente, pero muy inferior, la una 19 .000 millones dólares y la otra unos 900. Siguiendo la estela de movimientos similares hechos por Google  comprando Youtube o Microsoft comprando Skype. Servicios gratuitos, pero de uso masivo, prácticamente universal.

La compra del sistema de mensajería instantánea cuasi universal ( en EEUU no es tan común, por ejemplo ), puede responder a la necesidad de Facebook de posicionarse en el mercado de la movilidad y qué mejor forma de hacerlo que adquiriendo una de las aplicaciones móviles más utilizadas, responsable de la caída en picado del SMS y presente en casi el 70% de los teléfonos inteligentes del mundo, independientemente del sistema operativo que se tenga instalado.

Esta compra también se produce en un momento en el que la red social por antonomasia se encuentra en el ojo de las críticas, con su número de usuarios comenzando a bajar en USA, termómetro tecnológico del mundo; debido entre otras cosas al aumento de la invasión publicitaria, a las dificultades que se encuentran las marcas para el uso orgánico de sus páginas oficiales y en general al cansancio de los usuarios debido a los constantes cambios inesperados y obligatorios que se producen cada poco tiempo en la plataforma.

Es indudable que Whatsapp tiene un valor intrínseco mucho mayor que los 0’83 euros anuales que cada usuario genera ( en teoría, yo nunca los pagué ), es una herramienta que de un modo u otro conectará a medio plazo a casi mill millones de usuarios en todo el mundo y eso en sí mismo vale mucho dinero. Por encima de los problemas de seguridad que tiene, por encima de las parejas que se han roto y se rompen por su culpa. De la misma manera, los sistemas de mensajería intantáneos de Facebook messenger se podrán ver beneficiados por la tecnología Whatsapp.

Por el lado de la competencia, se encuentra China, país libre de Facebook, que disfruta de sus propias redes sociales y de un sistema muy similar a Whatsapp, We Chat, que cuenta solo en el país asiático casi con el mismo número de usuarios que Whatsapp en todo el mundo y que se podría posicionar como enemigo o alternativa, incluso ser comprado por otro gigante como Google y así iniciar una guerra de mensajerías instantáneas con el usuario como beneficiario principal.

Desde aquí damos la enhorabuena a los fundadores de Whatsapp por entrar en el olimpo de los que se retiran por una idea excelente, como aquellos chavales de Youtube que estarán ahora mismo donde todos alguna vez hemos soñado. La lotería tecnológica existe, pero siempre asociada a ideas que por una causa u otra, funcionan y se hacen universales por la bendición del usuario.