Vale, ya tenemos nuestro sitio accesible. Lo hemos realizado nosotros o nos lo ha hecho una empresa. ¿Y ahora qué?. Si se trata de una página que nunca cambia de contenido, éste seguirá siendo accesible (si se desarrolló correctamente) tal cual se hizo en su momento. Pero éste no suele ser el caso.

Los sitios Web suelen tener una actualización periódica de contenidos. Estos pueden desarrollarse directamente sobre las páginas realizadas o mediante algún tipo de herramienta de gestión de contenidos (conocidos también como CMS) que facilite dicha tarea.

¿Herramienta de gestión de contenidos?

¿Cuál es la mejor para un proyecto que tenga requerimientos de accesibilidad?. La respuesta: aquella que permita un absoluto control sobre las páginas desde el punto de vista del código utilizado. Afortunadamente la cosa ha mejorado con los años y prácticamente casi todas nos permiten un trabajo adecuado salvo algunas excepciones.

El Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación (INTECO) proporciona un manual titulado: Guía CMS accesible en donde nos indica unas pautas a seguir que debería tener toda herramienta de gestión de contenidos. Nosotros por ejemplo utilizamos eZ Publish.

Utilizar una determinada herramienta no es sinónimo de éxito. En la jornada Sobrevivir a WCAG 2.0: Guía de utilización y aplicación se pusieron dos ejemplos de sitios desarrollados (el Ayuntamiento de Santander y la página del Gobierno de Aragón) con la misma herramienta pero con un tratamiento muy distinto.

¿Cómo es posible que la misma herramienta utilizada en dos portales distintos sea capaz de devolver un código fuente tan diferente? En el caso del Ayuntamiento de Santander nos encontramos con un código aparentemente correcto. En el Gobierno de Aragón nos encontramos con algo incorrecto y que denota una falta de control sobre lo realizado en la página.

Formación tras el proyecto

La experiencia demuestra que, una vez realizado el sitio, si el equipo encargado de su mantenimiento no recibe unas sesiones formativas, el trabajo puede echarse a perder en un periodo muy corto de tiempo. Estas sesiones formativas pueden estar orientadas a:

  • Conocer la herramienta de gestión de contenidos en caso que exista.
  • Aprender qué es la Accesibilidad Web y por qué mi sitio tiene que ser accesible.
  • Factores a la hora de gestionar contenido que pueden afectar a la Accesibilidad Web de un sitio.
  • Conocer las pautas de Accesibilidad Web.
  • Conocimientos básicos del lenguaje utilizado para la creación y gestión de contenidos en Internet.
  • Etc.

Es normal encontrarse cierto rechazo por parte de las personas que reciban la formación: “A mí enséñame a usar el editor de la herramienta que no tengo por qué saber código. Eso para los de informática”.

Será entonces cuando lleguen las preguntas de rigor: ¿vas a manejar la información de la página? ¿vas a ocuparte de redactar los contenidos? ¿vas a revisarlos antes de publicarlos? Si la respuestas son afirmativas significa que vas a gestionar el lenguaje que se utiliza para representar la información en Internet.

Para manejar la herramienta, hay que tener al menos un conocimiento básico de gestión párrafos, creación y manejo de listas, representación de tablas de datos, uso de encabezados, etc.,

La herramienta puede facilitarnos la tarea pero es labor nuestra una revisión de lo realizado para comprobar que es correcto.

¿Revisiones periódicas?

Establecer un calendario de revisión en nuestra página nos puede ayudar a solucionar problemas diarios. Otra opción es un sistema de control de cambios para llevar una especie de “diario de actualizaciones”.

¿Por qué establecer un registro de actualización? Porque uno de los requisitos para obtener el certificado de AENOR de Accesibilidad Web es la realización de un plan de gestión de la accesibilidad del sitio (un libro de instrucciones hablando claro).

Si no realizamos ninguna de estas tareas, nos podemos llevar una sorpresa cuando al cabo de dos, tres meses, un año o más queramos hacer una revisión de nuestra página y empecemos a descubrir errores de accesibilidad más o menos graves.

¿Y los documentos PDF (Portable Document Format) tengo que hacerlos accesibles?

La respuesta es . Ahora bien, siempre podrá haber excepciones como documentos que por algún requerimiento legal no puedan ser reproducidos o aquellos que se usen para apoyar un resumen de algún texto en pantalla o que su finalidad sea exclusivamente un medio en papel.

¿Pero cómo se hacen accesibles estos documentos?

El Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación tiene un par de manuales bastantes útiles sobre la creación y edición de documentos PDFs para hacerlos accesibles.

También podemos encontrar en Internet buenos recursos como PDF accesibles y PDF accesibles (2): metodología, ambos de Olga Carreras. Como bien dice, Hasta que uno no se pelea con unos cuantos PDF no sabe lo complejo que puede llegar a ser hacer un PDF accesible.

¿Y tengo que hacer accesibles TODOS los documentos PDF que tenía en mi sitio?

Lo ideal sería que sí pero puede volverse una tarea compleja dependiendo del volumen de pdf que podamos llegar a tener. Obviamente, todo documento nuevo que salga publicado debería ser ya accesible. Para aquellos más antiguos podemos disponer de un contacto mediante el cual los usuarios puedan solicitar alguno en concreto.

Por ejemplo, los documentos algo más antiguos publicados por el Boletín Oficial Español (BOE) en formato PDF tal vez no sean accesibles. Siempre nos quedará su versión en web para su consulta.

Un método, un plan…

Tener planificado como se van a tratar las peticiones de actualización de contenido en un sitio nos facilitará la tarea a la hora de evitar posibles problemas. Si existe un departamento reducido de personas que centraliza toda la publicación, dicho departamento deberá revisar los contenidos y peticiones que se reciben (tanto imágenes como gráficos) para su publicación.

Si alguno de estos contenidos proporcionados no es válido debería ser devuelto a su origen para su corrección.

Si por el contrario son varios departamentos los que se dedican a la creación y publicación de contenidos en el sitio, todos ellos deberían haber recibido formación sobre el manejo de la herramienta de gestión así como nociones sobre Accesibilidad Web y sus implicaciones en el contenido.

¿Y cuáles son los problemas más comunes relacionados con el contenido?

  • Incorrecto formateo del contenido. No podemos copiar directamente desde un fichero de Microsoft Word por ejemplo y pegarlo directamente en la herramienta. Este proceso tal vez nos genere fallos a la hora de interpretar el contenido.
  • Uso incorrecto de párrafos, listas de elementos, anidamientos de listas de listas de elementos, tablas, .etc. Respecto a las tablas es interesante echar un vistazo al manual del INTECO Comprobación de la Accesibilidad: Tablas (formato PDF)
  • Elementos gráficos. Revisar el tema de los contrastes utilizados en imágenes, posibles animaciones de las mismas, etc. Otro documento muy útil del INTECO Comprobación de la Accesibilidad: Imágenes (formato PDF)
  • Videos. Podía incluirse este punto dentro del anterior pero mejor tratarlo como uno aparte. Debido al auge de los contenidos multimedia gracias en parte a sitios como Youtube debemos recordar que si queremos que nuestra página siga siendo accesible, deberemos proporcionar subtítulos a los videos que publiquemos o algún tipo de transcripción del mismo que permita su compresión en caso de no poder reproducirse. Si podemos ofrecer las dos soluciones mejor que mejor. Es interesante echar un vistazo a estos manuales: Guía Breve de Subtitulado y Sincronización de Vídeos con SMIL y Comprobación de la Accesibilidad: Multimedia (documento PDF)

En resumen

Conocer y comprender la Accesibilidad Web así como tener una metodología a la hora de gestionar los contenidos de una página sumados a una formación de la herramienta, en caso que exista, así como del lenguaje de creación de contenidos en Internet nos permitirá mantener nuestro sitio accesible.

Como somos humanos, es posible que se nos escape algún error pero ser conscientes de ellos, no ocultarlos ni taparlos. En caso que algo no pueda hacerse correctamente explicar por qué y establecer una alternativa. Por ejemplo, una dirección física donde acudir a recoger algún tipo de documento o similar podría ser válido. Tal vez no es la mejor opción por molestias al usuario pero es una alternativa al fin y al cabo.

Y sobre todo, concienciación. No podemos pedir que se haga un sitio accesible y luego olvidarse que lo es y seguir como si nada.

Espero que esta entrada pueda servirte de punto de partida para mantener tu sitio web accesible.