Desde este espacio nos hemos preocupado mucho por el comercio electrónico y los pagos móviles, escribiendo algunos post al respecto. Bitcoin es una de las apuestas por la moneda virtual que está creando más controversia últimamente, vamos a hacer un pequeño recorrido por las características de este método de pago  y vamos a analizar algunas de las polémicas que está generando su uso.

Bitcoin fue creado desde el corazón de la tecnología mundial en Silicon Valley por un inversor contrastado y un conocido bloguero de las finanzas allá por 2009 bajo un nombre ficticio: Satoshi Nakamoto, pseudónimo de una o varias personas, desde su creación ha sido objeto de observación por los medios y profesionales del sector y ha generado no pocas polémicas, acompañadas de sus altibajos de cotización. Al ser una moneda que escapa al control estatal, ya ha sido prohibida en algunos países como China, Rusia o Finlandia, bajo veladas acusaciones de fraude o evasión de divisas, que lo que ocultan realmente es un miedo a la pérdida de control de la actividad monetaria.

Esta moneda virtual permite hacer pagos instantáneos en cualquier lugar del mundo, tanto online como offline, utilizando la tecnología de intercambio entre iguales P2P. Para operar con Bitcoin hay que descargar e instalar alguna de las aplicaciones disponibles, para cualquier sistema operativo, de escritorio o móvil como iOS o Android como por ejemplo Bitcoin Wallet o MultiBit.

Con ellas se crear un monedero de Bitcoins que consta de una clave privada asociada a una clave pública con la que poder realizar las operaciones. Gracias a ellas, los Bitcoin no se pueden falsificar y se garantizan que las transacciones de usuario a usuario se realizan de forma segura.

Hay tres formas de conseguir o comprar Bitcoins. La primera,  es accediendo a alguno de los mercados de Bitcoin como MtGox o Bitcoin.com, que permiten intercambiar dinero convencional, euros o dólares, por Bitcoin.

Otra forma es el intercambio de bienes con otros usuarios,  la compra/venta de siempre pero pagando con Bitcoins. La última consiste en utilizar parte de los recursos de nuestro ordenador en la resolución de problemas matemáticos extremadamente complejos a cambio de Bitcoins. Actualmente varios miles de personas realizan esta tarea y se generan unos 25 Bitcoins cada 10 minutos, por lo que esta práctica para conseguir divisa virtual cada vez es más complicada.

Bitcoin es una moneda digital, inmaterial y libre de controles y tutelas. Un sistema para hacer pagos en línea entre A y B sin necesidad de que un intermediario, como el emisor de una tarjeta de crédito, valide la transacción. Aunque es distinta a cualquier otra moneda, se usa como medio de pago y su cantidad es limitada. Actualmente, hay un poco más de 12 millones de monedas en circulación y se asegura que sólo existirán 21 millones. De eso surge uno de sus atributos más notorios, que se ha hecho evidente en los últimos meses: períodos de gran valorización, pero asociada a una volatilidad extrema. Entre agosto y diciembre, el precio de una bitcoin pasó de US$ 100 a US$ 1.200. Una rentabilidad de 1.100% en cuatro meses.

Desde ese punto álgido, el precio ha caído  un 54%, para reducir la rentabilidad a casi 500%. La popularidad entre los usuarios y proveedores de bienes y servicios radica en los bajos costos de operar con Bitcoin.

Al eliminar la intermediación financiera, con esta moneda se pueden hacer y aceptar pagos de cualquier persona, desde cualquier parte del mundo, con una comisión casi simbólica. Para pagos internacionales, esto tiene mayor sentido, ya que comerciantes y consumidores pagan comisiones adicionales por el uso de tarjetas de crédito. Cuando un comerciante acepta una tarjeta de crédito como forma de pago, debe pagar una comisión de alrededor de 3%, dependiendo de la parte del mundo donde está. También debe lidiar con las devoluciones de cargos, fraude y robo de identidad. Con Bitcoin, la comisión en este momento es de 0,0001 bitcoins por transacción, independientemente del tamaño de la compra.

Pero no todo es positividad en torno a Bitcoin y existen gran número de detractores desde el sector financiero. La descentralización y el anonimato, han convertido a Bitcoin en el medio de pago preferido para las transacciones fraudulentas como la compraventa de droga o el blanqueo de capitales. Además es el medio de pago “oficial” de los bajos fondos de Internet.

Esto ha hecho instituciones gubernamentales como la brigada de delitos económicos de EEUU (FinCEN) quieran poner en marcha medidas reguladoras para las operaciones con Bitcoins y también ha llevado a que grandes marcas como Apple se desvinculen de ella en su aplicación Blockchain. Debido a este hecho y a la prohibición que comentábamos anteriormente por parte de diversos gobiernos y algunos errores de seguridad y funcionamiento, la cotización de Bitcoin ha ido a la baja durante las últimas semanas generando mucha incertidumbre sobre el futuro de esta criptomoneda.