Todos tenemos claro a estas alturas lo que es una aplicación para dispositivos móviles, todos las usamos, las descargamos y en un altísimo porcentaje no pagamos nada por ellas. Si revisas tu terminal, es posible que más del 90% de las aplicaciones que llevas en el teléfono o tableta sean gratuitas, esto incluye aquellas que simplemente son gratis, y otras en versión light, de funcionalidad reducida respecto a la versión Pro, pero todavía de utilidad.

Es países como España, donde la piratería es un hecho flagrante y en donde la gente no esta dispuesta en general a pagar por casi nada que se pueda encontrar gratis, este fenómeno es aún mayor.

Personalmente he tenido el gusto de asistir a conversaciones en las que la gente se indignaba profundamente por tener que pagar 0´80 euros anuales por seguir disfrutando de la aplicación Whatsapp, con comentarios del tipo, ¿pero que se han creído estos? o ¡me doy de baja!.

Este tipo de personas, es decir la mayoría de los usuarios digitales de este país que nos ha tocado en suerte, nunca comprarán una aplicación, por mucho servicio que les haga, y si lo hacen será porque no les queda más remedio, tras sucesivos intentos de hacer Jailbreak u otros trucos de descarga ilegal en sus terminales.

Visto este panorama, queda claro que el usuario tipo de nuestro país piensa que las aplicaciones vienen del cielo, que se crean por los ángeles y que llegan mágicamente a tu teléfono sin gastar un céntimo, sin pensar que detrás de cada aplicación hay un equipo, que trabaja miles de horas, en tu beneficio, sin que tú des nada a cambio.

Si damos la vuelta a la tortilla y nos ponemos en el lado de los creadores y desarrolladores de aplicaciones, todos nos habremos hecho la misma pregunta: ¿Como se gana dinero con las Apps?

Podemos pensar, si el perejil se regala en las fruterías, ¿cual es el motivo para plantar perejil? … afortunadamente esto no es una frutería y existen modos de monetizar una aplicación gratuita.

Atendiendo a este parámetro comenzaremos por hacer una clasificación muy simple, dividiendo las aplicación en gratuitas y de pago:

Aplicaciones gratuitas:

Como su propio nombre indica no valen dinero, se descargan tu tienda de aplicaciones habitual, funcionan y te hacen la vida más fácil. La forma de rentabilidad más común en este tipo de apps. es la inclusión de banners.

Estos banners pueden ser de terceros o de la misma aplicación solicitando la ampliación a la versión Pro, esta vez sí de pago. En el primero de los casos, para conseguir anunciantes tendremos que tener una aplicación que sea de éxito, que tenga reclamo entre el público, o como mínimo una potencialidad especial que no tengan otras, sin esto, ninguna marca confiará en darte sus banners.

En el segundo de los casos, nos debemos preocupar de que la versión básica tenga las funcionalidades suficientes como para ser atractiva, creando la necesidad de algo mejor en los usuarios para que así suban a la versión Pro y esta vez sí, paguen por lo que vale el asunto.

También se pueden crear aplicaciones gratuitas, pero cuyo contenido sea de pago, esto se denomina ‘In App Purchase’ y está muy extendido en aplicaciones del tipo kiosko de prensa, en que tú descargas el lector, pero pagas por las publicaciones.

En el caso de los juegos gratuitos, el concepto de ‘Item Selling’ está muy presente a la hora de monetizar, los jugadores profesionales o con más vicio son capaces de avanzar en los juegos a base de destreza, pero hay mucha gente que prefiere pagar por habilidades dentro del juego y subir en reputación sin esfuerzo, este sistema ha demostrado ser una fuente inagotable de ingresos en todo tipo de juegos.

Otra forma muy eficiente de sostener una aplicación mercantilmente hablando, es conseguir un patrocinador, una marca que se involucre en el desarrollo y posterior puesta en marcha, a cambio de banners o directamente presencia de marca en el nombre de la App., un buen ejemplo sería la aplicación Bike & GO de Telefónica, una herramienta para ciclistas, de complejo desarrollo y funcionalidades profesionales, que se descarga gratuitamente gracias al apadrinamiento de la marca de telecomunicaciones.

Por último queda la opción de la lotería, esto es, que tu aplicación sea tan excelente y la use tanta gente como para que una gran marca como Microsoft o Google te la compre y te retires a una isla del caribe el resto de tus días…y sin teléfono móvil.

Estas formas de financiación gratuita son acumulables, es decir podemos tener una versión básica de nuestra aplicación  gratis, patrocinada por alguien y en la que aparezca publicidad de terceros,  todo al tiempo, con lo que se multiplican las formas de ingresar dinero. Una aplicación gratuita y sin publicidad difícilmente generará ingresos, por más usuarios que consiga. Ya hemos visto que hay varias formas de hacer dinero a partir de las aplicaciones y no todas implican cobrar por el servicio.

En cuanto a las aplicaciones de pago:  cuando creamos una app de este tipo tenemos que tener en cuenta a la competencia gratuita, si hay una App. que hace lo mismo que la nuestra y es gratis, hay que considerarlo. Debemos pensar en el valor añadido que tendría para el virtual cliente el pago por nuestra aplicación, debemos ofrecer algo que se salga de lo normal.

Habitualmente funcionan de esta manera: ponemos un precio a la app o juego y las tiendas nos liquidan periódicamente nuestra parte de los ingresos por descargas tras aplicar su comisión sobre ventas. Este modelo de negocio se suele apoyar en una versión libre  de demo que de el empujón inicial de descargas y dé a conocer el producto.

Una aplicación móvil puede estar basada en una buena idea, funcionar muy bien y ser elegida por muchos usuarios. Pero, en el mercado de los móviles, eso no se traduce automáticamente en ganancias.

El concepto del posicionamiento en las tiendas es clave. Si no hay visiblilidad dentro de la ingente oferta de las tiendas oficiales hay que destacar de algún modo, y eso es gastando dinero en la promoción de las mismas, para que los usuarios entren esas tiendas buscándote a tí, porque han oído o leído sobre tu aplicación en alguna parte.

Por último una consideración, el mundo es enorme y existe una aplicación para cada actividad de la vida, como desarrolladores de aplicaciones no se debe pensar en hacer hits solamente, es decir aplicaciones tipo Instagram o Whatsapp de uso universal, en el campo de las PYMES hay gran nicho de mercado y cada empresa necesitará su aplicación específica para móviles, casi ninguna de las empresas cuenta con una y es un buen mercado para empezar, así que desde aquí recomendamos que empieces a pensar en desarrollos para las empresas más a pie de calle.